sábado, 11 de abril de 2015

Mensaje en una botella

Hasta ahora no os lo podíamos contar, pero como las invitaciones ya han llegado a los invitados y María nos ha dado permiso, os mostramos las invitaciones que hicimos para su boda con José Luis.

En el mes de enero María nos escribió para encargarnos una invitación muy marinera. Su futuro marido es de Santander por lo que quería que las invitaciones tuvieran un toque marinero: una botella con arena de la playa y conchas. Y dentro, la invitación. 





De las botellas de cristal colgamos una etiqueta con sus nombres y la fecha, y cada invitación se recibía en una caja con sus iniciales.



Mensaje en una botella. ¿Era el nombre de una peli, verdad? en este caso va un mensaje para un día muy especial. Enhorabuena para María y José Luis. Fue un placer trabajar para un día tan importante para vosotros. Muchas gracias!



lunes, 16 de marzo de 2015

Una conservación intacta


En una escapada de fin de semana a León recorrimos los pueblos más típicos de la maragatería. El más conocido de todos es Castrillo de los Polvazares, un lugar que nos sorprendió por su carácter medieval, por el silencio y la soledad en sus calles y porque a pesar de ser turístico no tiene una sola tienda. 



Conserva intacto su estado original, de casas construidas en piedra, calles empedradas y ventanas y puertas de colores. Y precisamente por esto nos gustó mucho. 

Tiene varios restaurantes en los que ofrecen el famoso cocido maragato y algún hotel para fines de semana de desconexión total. 



No caímos en la tentación del plato típico, sino que nos acercamos a un pueblecito a escasos kilómetros de Castrillo llamado Val de San Lorenzo en el que nos habían recomendado un restaurante "La Lechería". No nos defraudó. Una comida increíble digna de estrella michelín. 

Os recomiendo visitar la zona y comer en La Lechería. 

miércoles, 4 de marzo de 2015

Una pedida familiar y cuidada al detalle

¿Parará algún día de llover? supongo que es lo que nos preguntamos todos los que vivimos en Asturias. 

Para alegrar estos días lluviosos y con poca luz, vengo con otra ceremonia. En este caso un acto que antecede a la boda y que muchos novios celebran en sus casas con carácter previo al gran día. La pedida.


La tradición marca que la pedida debe celebrarse en casa de la novia, y se trata de un acontecimiento íntimo y familiar al que solo debe asistir un círculo muy cerrado de personas: padres hermanos y futuros novios. 
El objetivo es reunir a las dos familias y ultimar los preparativos de la boda.

La pedida de mi prima Paula y Guille se celebró el pasado 21 de febrero y tuvo lugar por la noche en casa de la novia. Por la mañana, tal y como marca la tradición, el novio le envió un ramo de flores.


Y aunque fue el más importante, ¡no fue el único! esa mañana la casa se llenó de centros florales de un montón de amigos y familiares,





Hubo uno que también fue muy especial para Paula, el enviado por María, la hermana de la novia. 


La novia, Paula, optó para la ocasión por una pantalón de terciopelo y un jersey ligero en color negro, de una Pop Up de Madrid; y su hermana María lucio un vestido de Cosette Madrid. 


La preparación de cóctel corrió a cargo de la madre de la novia, quien demostró ser una verdadera artista ya que degustaron copa de crema de andaricas, bombones de salmón y jamón, chupitos de crema de berenjena y mermelada de tomate, vasos de pulpo con espuma de puré de patata, piruletas de parmesano y almendra, hojaldre de jamón y queso, embutidos y quesos asturianos. Para el postre, tarta de queso, tocinillo de cielo y crema de limón. (De la tarta de queso puedo dar fe que marca tendencia, ¡la hace impresionante!)



Cada bandeja iba identificada con unas tarjetas realizadas por "La Casita de Calista".




La mesa del cóctel estaba situada en el salón, vestida con un mantel herencia de la abuela materna, hecho a mano y con más de 30 años de antigüedad al que le tienen mucho cariño. 



La mesa baja del salón también sirvió como apoyo, e invitó a la conversación entre los familiares. Sobre la mesa dos bomboneras de cristal (Equinoccio, León) con paniculata en su interior y uno de los centros de flores recibidos esa mañana. 



La entrada al salón estaba decorada con faroles y velas; y en el baño copas de cristal con flores, cestos con toallas y una estrella llena de estatice completaban una decoración cuidada al detalle por la madre de la novia. 



Los invitados se llevaron un corazón aromático con cerámica (de Equinoccio, León).  

La noche fue muy especial para todos; una celebración que terminó en el Club de Tenis de Oviedo.
Ahora...¡a esperar por el gran día! ¡¡¡Felicidades!!!




viernes, 27 de febrero de 2015

Una boda navideña

Una boda en Navidad. Nunca había ido a ninguna pero siempre me pareció que tenía que tener una magia especial. 
Frío, colores dorados, granates y verdes, sentir los acordes de "Noche de Paz" durante la ceremonia, decorar un gran árbol navideño en el salón de la cena...
Siempre me imaginé todo esto, pero nunca pensé que me tocaría tan cerca. 

En enero se caso mi hermana Ana, con Antonio, y los preparativos comenzaron el año pasado. 
Todo empezó con una invitación con olor a Navidad que los invitados recibieron en su casa.


Los preparativos fueron muy intensos, todos realizados por "La Casita de Calista". 
La Capilla de los Remedios, de la familia Cienfuegos Jovellanos, acogió una íntima y familiar ceremonia. A la entrada una mesa esperaba a los invitados con bolsitas de tela Tilda llenas de arroz y pétalos. 


Una alfombra verde invitaba a entrar en la Capilla, decorada con paniculata, lilium, helecho y una luz tenue que venía de faroles y casitas estilo escandinavo. 





Todo comenzó con una sorpresa para el novio y la madrina, ya que su entrada en la Capilla fue acompañada de la canción "Granada" de Agustín Lara interpretada por Cuarteto Concerto y soprano. 
La boda había comenzado, y como dijo Elena Moro "todos muy guapos, pero cuando entró la novia el resto quedo en un segundo plano".

Ana llevaba vestido de Pronovias de corte sirena, escote corazón en tul petit pois con aplicaciones de guipur en cuerpo, mangas y borde del velo, sujeto con peineta de swarovsky. Un vestido con un claro guiño andaluz.




 Moño bajo de Lupe (Blanco's Peluqueros) y maquillaje de Reyes Tabarés.  





Al ramo quisimos darle un toque navideño con flores en tonos granates realizado por La Floreria.  En los tallos entrelazamos dos medallas, la de la Virgen de Covadonga (Asturias) y la de la Virgen de las Angustias (Granada), regalo de la tía y las primas de la novia, María, Paula y María. 



La ceremonia estuvo llena de entrañables momentos, como la interpretación por la soprano de "Noche Paz", la lectura de un fragmento de El Principito por la sobrina de los novios o la entrega de los anillos en una estrella navideña realizada por Carmen Cogorro


 


La cena se celebró a escasos metros de la Capilla, en el Club de Regatas. La noche acompañó para ir caminando y disfrutar de las bonitas vistas que ofrece Cimadevilla del mar y la playa de San Lorenzo. 


El salón respiraba Navidad por sus cuatro paredes, con un gran árbol presidiendo la mesa. En cada silla una corona navideña con una inicial en su interior indicaba el sitio de cada invitado. 



Los centros de mesa los hicimos con cajas de madera pintadas en blanco con flores y pompones en verde y granate, intercaladas con faroles. En cada copa un pajarito de papel con el nombre de cada comensal. 


En cada plato una minuta realizada por el ilustrador de cuentos Juan Hernaz con un dibujo personalizado para los novios. 



Y como detalle para cada invitado una caja de madera con  productos gourmet.



¡Espero que os haya gustado!